¿Cómo hablan los verdaderos líderes?

La comunicación clara, sencilla y directa es una de las claves del liderazgo. Los líderes verdaderos saben que no pueden ni deben meramente expresar sus ideas o “vender” su contenido.
Sin comunicación no hay líder, sin conocimiento profundo de la audiencia, tampoco. Para motivar, capear una crisis o desarrollar un cambio, los líderes verdaderos antes de comenzar a hablas, se hacen unas cuantas preguntas claves:

• ¿Están abiertos mis canales de comunicación?
• ¿Estoy hablando para mí, desde el contenido de mi zona de confort, o para el mundo de mis oyentes?
• ¿Quiero entregar la información que me interesa principalmente a mi, o quiero dar algo más significativo y duradero a mi audiencia?

Los líderes verdaderos entienden las diferencias implícitas en estas preguntas y fijan su compás en la dirección correcta cada vez que hablar en público. Esta manera de pensar evita las normas prestablecidas (e insulsas) para discursos y presentaciones. La diferencia está en la magnitud que logran en el discurso para lograr la influencia verdadera.
Los líderes de verdad lideran a las personas, no a las empresas u organizaciones. En términos de comunicación, eso significa mantener un enfoque casi exclusivo en la influencia que están creando.

¿Qué sucederá como resultado de lo que digo? ¿Qué acciones tomará o evitará la gente?

Pensar en la comunicación de esta manera es entender su verdadero propósito como orador. Es parte del pensamiento estratégico en sus charlas, presentaciones, conferencias telefónicas y apariciones públicas, y aclara sus tácticas y sus metas.
Creemos que nuestro trabajo es entregar información cuando hablamos – una serie de propuestas esenciales, oportunas, de misión crítica. Pero no es así del todo.
Hablamos con el público porque queremos influir positivamente: esa es nuestra tarea y nuestro papel. Pensar en estos términos es reconsiderar el material que incluimos y el enfoque que tomamos – y quizás reconstituir ambos enteramente. Alcanzar a la gente y hacer una diferencia positiva en sus vidas: esa es la aspiración de los verdaderos líderes.

Centrarse en el público es la clave del liderazgo

Acercarse a hablar en público en estos términos – para la comunicación empresarial o en otros campos – requiere centrarse completamente en su audiencia en lugar de centrarse en sus datos, contenidos y material.
Como orador, ya conoces profunda e íntimamente tu contenido. El contenido es el traje fuerte que te envuelve. Si pasas menos tiempo reuniendo el contenido de tu discurso y más tiempo aprendiendo a escuchar y a hablar con la gente, te aventuras fuera de su zona de confort. Sin duda significa pasar más tiempo fortaleciendo tu presencia y habilidades interpersonales.
La ecuación que define el ámbito de la influencia verdadera es que cuanto más te centras en los oyentes y su recepción de lo que dices, más clarificas la información útil y su entrega.
Esta fórmula simple mantiene abiertos los canales de comunicación, ya sea para para el negocio, la realización de la influencia o la gestión del cambio. Si te animas a pensar la comunicación centrado en el tu interlocutor, tú también puedes ejercer un liderazgo significativo.

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