Acabo de ver  la ultima publicidad de Samsung, la  más siniestra.  Un bebe llora hasta que alguien le acerca un teléfono móvil y gracias a sus aplicaciones, sonríe y se calma.

Siniestro y mentiroso: las tecnologías emiten radiaciones muy nocivas para todos, especialmente para los más pequeños, poner un móvil cerca de un bebe es allanar el camino de su futura dependencia de la tecnología.

La estrategia comunicativa técnica y emocional de  esas empresas de telefonía – contra las cuales nadie se atreve a alzar la voz demasiado en firme- es atrapar a los clientes, cuanto más jóvenes, mejor. Adicción en mayúsculas como si de cocaína o heroína se tratara.

En nuestro cerebro, la verdadera felicidad (ésa que no se compra con dinero) aumenta los niveles de serotonina, por lo tanto red, equilibra y relaja todos los sistemas del cuerpo y la psiquis. Al contrario, las satisfacciones breves que da el móvil o las redes, esa falsa sensación de felicidad al ver videos divertidos que se hacer virales,  disparan los niveles de dopamina, un neurotransmisor asociado a la recompensa de corta duración.  Esa satisfacción pasajera repetida día tras día acostumbra al sujeto a recibir el estímulo y actuar para conseguirlo, como el perro de Pablov. A más condicionamiento, nos hacemos más infelices y menos empáticos.

Nomofobia: terror a olvidar el móvil

Las personas que sienten ansiedad de estar lejos de su móvil, o colapsan cuando se lo olvida, sufren de Nomofobia. Y cada vez, hay más afectados, sobre todo entre los jóvenes.

Consultamos nuestro teléfono más de 100 veces al día y cuando suena un aviso TENEMOS que ver el mensaje, tenemos que sentirnos conectados. Empecé a reflexionar sobre mi relación con mi el móvil, las aplicaciones  y las redes el día en que vi un chico bajar las escaleras del metro absorto, mirando su móvil. Resbaló y cayó rodando. De los presentes, muchos siguieron caminado mientras miraban sus pequeñas pantallas. Algunos ayudaron al chico, que se recompuso y  siguió su camino con la mirada fija en el móvil.  Al entrar en mi vagón, centré mi atención en la gente: el vi 80% de los viajeros viajaban abstraídos cada uno con sus auriculares puestos o  mirando la  pantalla.

No resulta fácil manejar la tecnología, nadie nos lo enseña y quedamos a merced del adiestramiento que nos proporcionan las empresas. La conexión ya no la establecemos en forma directa  con la gente, sino con el aparato.

Aunque no te guste escuchar esto, la tecnología no es neutral,  nos rodea done quiera que vayamos y  cambia nuestra mentalidad.

  1. No somos conscientes del efecto de la tecnología hasta que algo grave pasa, por ejemplo alguien cae al vacío por hace un selfie, nuestro hijo /a está cada vez más ausente o sufrimos un choche por contestar un whaassap. Creemos que es sólo un episodio aislado, porpio de personas estuidas, peor no es asi.
  2. La estrategia de comunicación de los movioles y sus apiaciones esta diseñada para crear la dependencia .
  3. Frenete a las compañías los usuarios no tiene apoyo legal, no hay legislacion, por el momento solo nos queda pasar la voz.
  4. El avance tecnológico solo es liberador cuando su uso nos hace más libres, no al contrario.

No se trata de demonizar lo que ya existe, sino de asumir que la organización de nuestras vidas y la de nuestros hijos nos compete a nosotros no al aparatito.

 

Cuando Microsoft  creó Windows, puso un pie  de elefante en nuestras vidas y cambió nuestra concepción de espacio, tiempo y conectiviad. Siguiendo su ejemplo,   los móvules configuran de tal modo nuestro dia a dia  que vayamos donde vayamos, el paisaje nos muestras personas cada vez mas absortas mirando su pantalla móvil. Tanto, que pierden la vida por hacer un selfie

Nuestros circuitos neuronales ya no son los de hace 10 años. Hoy día son muy pocos los que pueden sumergirse en un libro o un artículo largo. Me ha pasado, antes  mi mente quedaba atrapada en la narrativa y pasaba horas paseando por largos períodos de prosa. Ahora mi concentración,  después de dos o tres páginas, se desvía, pierdo el hilo, empiezo a buscar otra cosa que hacer. Tengo que reeducarme, para disfrutar de la lectura.

Una de las grandes mentiras sobre la que se basa el imperio del móvil es que se lo asimila a un objeto útil.

No. El móvil no es un simple objeto, que ayuda a realizar las tareas más rápido. Nada más lejos de la verdad. La tecnología siempre sirve a propósitos que no siempre quedan claros: Internet comenzó siendo un experimento militar, igual que los drones.

Drogados por la dopamina

Nancy Etcoff, una estudiosa del comportamiento  humano en la Universidad de Harvard realizó un estudio sobre la relación de las personas y las  nuevas tecnologías.

El estudio revela que muchos usuarios anteponen el uso del teléfono móvil a las relaciones familiares. Los peores resultados se encuentran entre las generaciones más jóvenes.

En  Business Insider Robert Lustig, un médico endocrino que hace años estudia el efecto de la tecnología en la química del comportamiento, observa que al ser  “ la tecnología es un estimulador de la dopamina”, genera conductas nocivas,  porque  “Todo lo que causa la elevación de la dopamina tiene, como punto final, la adicción”.

  1. La adicción a al móvil, funciona exactamente como la adicción al alcoholo a estupefacientes,
  2. las aplicaciones y las redes sociales están diseñadas para que el usuario nunca esté satisfecho.
  3. Por su versatilidad y tamaño, el móvil nos parece un elemento útil que puede sacarnos de apuro en un accidente, pero por otro lado la tasa de accidentes por uso imprudente del móvil se ha disparado en los últimos años.

Los niños no necesitan móviles, pero los tienen.

El trastorno infantil por déficit de atención es el estigma de nuestra sociedad, que va demasiado deprisa y educa demasiado despacio.

Hasta la OMS lanza alertas, sin resultados.

Las empresas de telefonía se lavan las manos. Ellos  solo se dedican a vender alegremente su producto y negar las evidencias nefastas, igual que lo hicieron las compañías de tabaco y las que fabrican pesticidas como Monsanto.

 

Otros artículos interesantes:

La adicción a los videojuegos, una enfermedad según la OMS sobre la que no hay consenso científico

Quitale el móvil al niño

Nancy Epffcot habla sobre la felicidad falsa

Manipulación adictiva: ¿Cómo las corporaciones se apoderaron de nuestro cuerpo y cerebro?

Fotos: Freepik