El miedo escénico o  la ansiedad a hablar en público  es un miedo bastante extendido entre la población en general. Se estima que entre un 60-85% de la población experimenta ansiedad sólo ante la idea de hablar en público.

Los síntomas físicos que se suelen experimentar son de una gran variedad, incluyen temblor, sudoración, taquicardia, vértigo, nauseas, pérdida de concentración, boca seca, voz inestable, mareos y hasta ataques de vómitos.

Aparentemente nadie escapa a la ansiedad o  miedo escénico, es una dificultad de carácter complejo que sufren más artistas y famosos de lo que parece. Inclusive personas acostumbradas a ser oradores de éxito como Michael Bay, director de películas de acción y conocido por sus grandes explosiones, cayó en las garras del miedo escénico cuando  Samsung lo eligió para promocionar sus televisores bendy. No pudo afrontar el reto y huyó del escenario ante la mirada atónita de los cientos de personas que esperaban su discurso.

Otro caso revelador es el de Barbara Streisand  quien se olvidó de la letra de una canción cuando cantaba en directo y también optó por abandonar el escenario. Luego comentó que la vergüenza y os sentimientos de fracaso le hacían imposible retornar a los conciertos en directo. Después de 27 años, pudo superar el miedo escénico y  reapareció en los escenarios.

También Scarlett Johansson sufre ataques de miedo escénico desde que eras adolescente y por ese motivo es capaz de actuar en películas, pero es  incapaz de hacer teatro. La cantante Adele confesó el mismo problema y Hugh Grant hasta llegó a plantearse su retirada porque en los rodajes de sus películas los ataques de pánico le dejaban congelado.

Joaquín Sabina también pasó por lo mismo y Pastora Soler dejó a un lado su carrera profesional por 3 años después de sufrir dos desmayos a causa del miedo escénico.

Claves para superar el miedo escénico

No nacemos con miedo escénico, ni siquiera con miedo. Tal vez tengamos una personalidad con rasgos de timidez o introversión  y esto nos haga más propensos al miedo, pero nadie nace miedoso.

El miedo se aprende. Como todas las demás emociones, aprendemos a reaccionar ante situaciones de peligro a partir de las conductas que nos enseñan desde pequeños. Frente al reto de hablar en público las ideas catastróficas unidas a la auto exigencia se ponen en marcha.

Es normal estar nervioso porque al hacer una presentación serás  el centro de atención, pero no caer en un nivel de ansiedad tan alto que quedes en blanco.

Es frecuente que ante el desafío de hablar en público aparezcan ideas irracionales como éstas:

  • No estoy preparado, lo haré fatal.
  • Me preguntarán cosas a las que no sabré responder.
  • Me equivocaré.
  • No seré capaz de hacerme entender.
  • Me quedaré en blanco y no sabré seguir.
  • El público me abucheara.

El mecanismo del miedo 

Ideas – síntomas – reacción – refuerzo de las ideas – más síntomas – huida.

Por ejemplo: Estamos a punto de hacer una presentación  y la idea de no cumplir con las expectativas comienzan a rondar nuestra cabeza. Estos pensamientos  producen síntomas fisiológicos (dificultad al respirar, tensión muscular, rubor, ansiedad, boca seca, taquicardia, etc.), por lo tanto, asustados por el acoso de los síntomas, comenzamos a pensar que no lo conseguiremos, lo cual produce aún más síntomas. Entonces se produce la huida, ya sea que nos quedemos en blanco, que nos vayamos del escenario o que nos congelemos y la tensión muscular nos impida movernos. A partir de allí estaremos convencidos de que nunca podremos volver a hablar en público.

Curiosamente, no es necesario que ocurra un suceso concreto de ataque de pánico ante un público, sino que algunas personas se inhiben de hablar en público ante la sola idea del miedo a fracasar, a equivocarse, a hacer el ridículo o a qué pensarán los demás,  aunque no les haya ocurrido nunca.

¿Se puede superar el miedo escénico?

Por supuesto que sí. Asumir el reto de afrontar esos fantasmas, esas ideas irracionales que nos privan de demostrar cuánto valemos es un camino a veces lento, pero al final, está demostrado que quien persiste, lo consigue, aunque tenga que asistir a más de un curso. Hoy día hay una gran cantidad de cursos, técnicas y recursos para superar con éxito la ansiedad escénica.

En general las técnicas más utilizadas por su eficacia para superar el miedo escénico son:

  1. Respiración: La respuesta de ansiedad se relaciona con la respiración, si cortamos la respiración ansiosa podemos frenar la escalada.
  2. Relajación: una serie de ejercicios sistemáticos pueden disminuir los síntomas físicos de ansiedad.
  3. Controlar los pensamientos irracionales: Así como es preciso cortar la respiración ansiosa, también es necesario parar los pensamientos catastróficos mediante auto instrucciones positivas y otras técnicas.
  4. Exposición gradual: Es necesario desensibilizar a la persona de las situaciones temidas mediante la exposición poco a poco.
  5. Visualización: técnica que une la relajación y la a generación de una imagen mental positiva que ayuda al individuo a fortalecer su autoimagen.

Recuerda: Hablar en público es un acto de liderazgo.

“No puedes energizar un proyecto si tus creencias y pensamientos no están apoyando el cambio que deseas hacer”.

GM Choa Kok Sui. Alcanzar lo Imposible. Los Sutras del Loto Dorado.

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CÓMO SUPERAR EL MIEDO ESCÉNICO

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