¿Sabes que los humanos presentamos al mundo versiones diferentes de nosotros mismos? Tenemos muchas versiones que no siempre están integradas: versión hijo, padre, trabajador, amigo, profesional, amante, presidente de la comunidad de vecinos, miembro del club de yoga, etc. Muchas veces nuestra mejor versión profesional se queda sin palabras ante un hijo rebelde. O bien, nos gustaría poder sen tan libres como para expresarnos en nuestra versión más juguetona y creativa del niño que fuimos, pero no nos atrevemos a hacerlo.

A veces nuestras versiones chocan entre si: nuestra versión racional nos dice que mejor no hablar de terapias holísticas  en la cena de Navidad. Cada una de nuestras versiones existen en nuestra vida por algún motivo: las hemos creado nosotros mismos por diversas causas:

  • para conseguir objetivos.
  • por necesidad.
  • por miedo.
  • para no defraudar a otros.
  • por conveniencia.
  • por imitación.
  • para encajar.
  • por no discutir.
  • para avanzar o desarrollarnos.
  • por seguir la corriente.

¿Cómo es tu mejor versión?

Aunque cada una de nuestras versiones tiene un propósito, no todas nos aportan la alegría y paz que deseamos. A veces sentimos que alguna de ellas reacciona o actúa en forma automática y nos preguntamos: “¿Por qué habré dicho eso?” “¿Por qué me fui de la reunión ese modo?”

Entre todas nuestras versiones, hay una que es la mejor. Es la que puede reconocer e integrar a todas las demás. Es la que puede reconciliar a todas las demás. A menudo es la que menos escuchamos, es la que menos grita.

Te doy 4 pistas:

  1. Si paseas por algún sitio en medio de la Naturaleza,  automáticamente surge cuando contemplas la plenitud de la belleza. En ese momento tus preocupaciones se borran, te siente lleno de vida. ¿Has probado quedarte unos minutos en silencio en ese paisaje? Hazlo y verás a qué me refiero.
  2. Si tiene una mascota, presta atención al cariño que te expresa cuando vuelves a casa. Seguramente se lo devuelves con un sentimiento cálido de alegría y se sientes reconfortado.
  3. Si haz invertido tiempo y esfuerzo en lograr un objetivo y justo antes de la meta sientes temor y piensas en abandonar;  tu mejor versión es esa fuerza que te impulsa a dar un paso hacia adelante.
  4. En muchas ocasiones tu mejor versión te susurra al oído. Si alguna vez haz estado seguro de algo sin saber por qué y has seguido tu intuición. Este es un indicio claro de cómo actúa tu mejor versión.

Probablemente tu mejor versión hace mucho que intenta comunicarse contigo. pero no siempre es fácil para ella abrirse paso entre la maraña de preocupaciones, pensamientos, sentimientos Te doy más pistas:

  • Unida a tu mejor versión están los logros más entrañables que frecuentemente no te permites.
  • También los sueños que consideras inalcanzables.
  • Las habilidades que crees que no tienes.
  • Aquello que deseas pero en tu opinión no te mereces.
  • Conectar con personas o situaciones que esquivas porque te sientes “menos”.

En 2018, atrévete. Tienes todo un año para saltar barreras y expandirte.

¡Muestra tu mejor versión!

EN 2018 ATRÉVETE A MOSTRAR TU MEJOR VERSIÓN

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