Cualquiera que haya sentido temor ante la experiencia de hablar en público seguramente habrá sentido los síntomas físicos propios de la ansiedad:

  • Sudoración
  • Temblor
  • Visión borrosa
  • Mareos
  • Taquicardia
  • Respiración y voz entrecortadas
  • Disnea (dificultad para respirar)
  • Tensión muscular

Una vez que se desencadena alguno de estos síntomas, el orador puede entrar en una espiral peligrosa que le arrastre a:

  • El bloqueo mental
  • Olvidar el material a exponer, quedarte en blanco, no saber que decir
  • Decir algo equivocado en el momento equivocado
  • No saber cómo gestionar una interrupción o un imprevisto.
  • Merma de la fluidez verbal
  • Nervios, pánico y ganas de huir

Crea un hábito poderoso y disfruta de sus beneficios

Quienes afrontan el reto de hablar en público no están exentos de sufrir todos esos síntomas. La diferencia es que los oradores profesionales aplican una regla de oro  de la PNL “Crea un ancla poderosa y disfruta de sus beneficios”.

La  PNL nos enseña que todos podemos crear un estado anímico positivo para una determinada tarea y ser capaces de acceder a ese estado en cualquier momento que lo necesitemos.  Si podemos crear un estímulo (la respiración) que provoque una respuesta positiva (la calma), seremos capaces de hablar en público sin caer en las garras del nerviosismo.

Si quieres, puedes transformarlo en un hábito, pero necesitarás ser persistente. Un estudio de la Universidad de Londres (University College London) nos dice que la mayoría de personas consiguen incorporar un nuevo hábito después de repetir la nueva rutina por 66 días. ¡Pon en marcha tu entrenamiento hoy mismo!

Recuerda:

Practica alguna técnica para controlar los hablar en público en forma habitual, no esporádicamente.

Utilizar una técnica en forma consistente te ayudará  a soportar los primeros 5 minutos fatídicos. Generalmente, luego de los primeros 5 minutos el orador se olvida de sus temores y comienza a disfrutar de la experiencia. Para que esos minutos no resulten amenazantes o eternos aquí te dejo un sistema muy simple y eficaz, apto para cualquier tipo de persona.

Cómo calmar tus nervios antes de hablar

 Todos admiramos a las personas que pueden desempeñarse con la máxima eficiencia dando un discurso o haciendo una presentación. Tú también puedes lograr este estado de armonía y relax tan deseable:

  1. Encuentra un lugar tranquilo y solitario. (Cuando seas capaz de disparar el estado de relax, podrás acceder a él en una habitación de hotel, el baño, o incluso tu coche estacionado).
  2. Cierra los ojos.
  3. Pon atención en tu respiración durante el primer minuto. Respira lenta y calmadamente. Experimenta las sensaciones de tu cuerpo. Siente la respiración en la garganta, los pulmones y luego aporta oxígeno que da vida a cada célula en su cuerpo.
  4. Ahora, centra su atención en una imagen visual. Escoge un color y una forma neutrales: un círculo verde, un cuadrado amarillo, un triángulo azul.
  5. Intenta vea ese objeto lo más cerca posible.
  6. Si surgen pensamientos, simplemente déjalos ir. Mantente enfocado en tu imagen.
  7. Tu respiración será más lenta y más profunda. Eso es lo que estás buscando. Después de 5 minutos (o del tiempo que tu dispongas), abre los ojos lentamente.
  8. Ahora trata de mantener este nivel de calma durante el tiempo que te sea posible a lo largo del día.

Este ejercicio simple y breve te permite calmar los nervios y concentrar tu atención: dos factores críticos a la hora de hablar en público. Poco a poco lograrás que esta sencilla rutina se transforme en tu mejor aliada.

 

“Nuestro reto es manejar las fuerzas de dentro. Si podemos conquistarnos a nosotros mismos, podemos inevitablemente conquistar las fuerzas de afuera“.

Gran Master Choa Kok Sui.

Alcanzar lo Imposible. Los Sutras del Loto Dorado.

COMO HABLAR EN PÚBLICO SIN PONERTE NERVIOSO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *