descarga-2   La risa juega un papel esencial en la construcción de relaciones fuertes y saludables porque acerca a la gente, crea intimidad, y ayuda a negociar la resolución de conflictos y desacuerdos. Bien utilizada, la risa alivia la tensión y el estrés, eleva el estado de ánimo, mejora la creatividad y aumenta la energía. Todos podemos  aprender a utilizar el humor y el juego para fortalecer nuestros vínculos  y mejorar los problemas de relación.

El poder del humor y la risa

Compartir el placer de humor crea una sensación de intimidad y conexión entre dos personas. Cuando te ríes con alguien, se crea un vínculo positivo entre los dos. Esta unión actúa como un fuerte amortiguador contra el estrés, los desacuerdos, las decepciones y los malos parches en una relación. El humor no es una cura milagrosa para los problemas de relación, pero puede ser una herramienta importante para ayudar a superar los momentos difíciles que afectan a todas las relaciones de vez en cuando.

La risa compartida y el juego nos ayudan a liberarnos de las formas rígiddescarga-3as de pensamiento y de comportamiento, lo que permite ver los problemas de una manera nueva y encontrar una solución creativa. En los entornos lúdicos, escuchamos las cosas de manera diferente y podemos tolerar en incluso aprender cosas acerca de nosotros mismos que de lo contrario podríamos encontrar desagradables.  La risa nos abre, liberándonos para expresar lo que realmente sentimos y permitiendo a las emociones genuinas subir a la superficie

¿Cómo podemos calibrar el uso del humor en las relaciones?

  1. Use el humor para distender el conflicto, no para agravarlo

El conflicto es una parte inevitable de todas las relaciones. Puede adoptar la forma de gran discordia o simplemente pequeños agravios que se han acumulado con el tiempo. Cuando el conflicto y el desacuerdo se hacen presentes, el humor y la alegría pueden ayudar a aligerar las cosas y restaurar un sentido de conexión. Con habilidad y respeto, un poco de humor alegre  puede convertir rápidamente el conflicto y la tensión en una oportunidad para la diversión y la intimidad compartida.

 

Como cualquier herramienta, el humor puede ser utilizado en negativo.  Los sarcasmos y comentarios hirientes no aportarán nada positivo y en última instancia, dañarán la relación. El humor libre de segundas intenciones, en cambio, neutraliza los conflictos.

  1. Asegúrese de que las dos partes están de broma

Es importante prestar atención a la otra persona para asegurarnos de que  aprecia la broma. Cuando la broma es unilateral y no recíproca, socava la confianza y la buena voluntad y puede dañar la relación. El humor en las relaciones debe ser igual de divertido y agradable para las personas involucradas. Si la otra parte no piensa que tus bromas son divertidas hay que parar inmediatamente.

  1. No use el humor para encubrir otras emociones

El humodescarga-4r ayuda a mantenerse flexible frente a desafíos de la vida, pero hay momentos en que el humor no es saludable-por ejemplo, cuando se utiliza como una cubierta para evitar las emociones dolorosas. La risa puede ser un disfraz para los sentimientos de dolor, miedo, ira y decepción. Cuando se utiliza el humor y la broma como una cubierta para otras emociones, se crea confusión y desconfianza en las relaciones.

Cuando el  humor está siendo utilizado para ocultar otras emociones se aprecian ciertas incongruencias en las señales de comunicación no verbal, tales como el tono de voz, la intensidad. Todo ello impide sentir la broma como algo genuinamente humorístico. En lugar de alegría y agilidad se experimenta algo forzado, algo que no encaja.

  1. Cultivar el sentido del humor y la alegría

Nunca es demasiado tarde para desarrollar tu lado humorístico  y juguetón. Cuando éramos niños jugábamos despreocupadamente, sin temor al ridículo. Todos podemos recuperar la alegría innata estableciendo un tiempo de juego regular. Cuanto más nos acostumbramos a pasarlo bien riéndonos, más fácil se vuelve. No tengamos miedo de “hacer el tonto”.

Una de las opciones más inteligentes es comenzar con el humor autocrítico. A todos nos caen bien las personas que no se toman demasiado en serio y son capaces de hablar chistosamente de sus propios fracasos. Después de todo, todos tenemos  defectos y  cometemos errores. Si tenemos un mal día o simplemente nos hemos derramado café encima, podemos hacernos una broma al respecto a nosotros mismos.

Técnicas para ayudarnos a desarrollar nuestra faceta bromista

  • Escuchar chistes o monólogos divertidos.
  • Ver películas divertidas.
  • Hacer el tonto en privado, con la pareja o con amigos, según el caso (Bailar , disfrazarse, Cantar)
  • Cantar en la ducha.
  • Leer tiras cómicas
  • Encontrar actividades que nos ayuden ayudan a abrazar el su carácter lúdico.
  • Juega con cachorros, gatitos y otros animales. Son compañeros de juego siempre listos para divertirse.
  • Jugar con los bebés y niños pequeños. Jugar con ellos es una maravillosa manera de aprender de los expertos.

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Convirtiendo el humor y el juego en una parte integral de nuestra vida, encontraremos oportunidades diarias para usar nuevas habilidades que nos aportaran satisfacción a nosotros y a quienes nos rodean.

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